Enlace iónico
En un enlace iónico, un átomo cede electrones y otro los gana. Se forman iones con carga opuesta que se atraen.
Un ejemplo clásico es NaCl: sodio y cloro forman una red iónica.
Enlace covalente
En un enlace covalente, los átomos comparten electrones. Es común entre no metales.
En H2O, oxígeno e hidrógeno comparten electrones en enlaces covalentes.
Por qué importa
El tipo de enlace influye en propiedades como punto de fusión, solubilidad y conducción eléctrica.
Por eso no es solo vocabulario: ayuda a explicar comportamiento de sustancias.
Mini ejercicio
Si ves metal + no metal, sospecha enlace iónico. Si ves no metal + no metal, sospecha covalente. Es una guía inicial, no un reemplazo para analizar el caso.
Qué propiedades esperar
Muchos compuestos iónicos forman sólidos cristalinos y pueden conducir electricidad cuando están disueltos o fundidos, porque sus iones pueden moverse.
Muchas sustancias covalentes tienen propiedades muy variadas: algunas son gases, otras líquidos y otras sólidos. Por eso el tipo de enlace es una pista, no toda la historia.
Práctica de lectura
Clasifica primero los elementos. En MgCl2, magnesio es metal y cloro es no metal, así que esperas enlace iónico. En CO2, carbono y oxígeno son no metales, así que esperas enlaces covalentes.
